martes, 24 de abril de 2012

NIÑOS ASESINOS El niño de 4 años que mató a su padre y la adolescente de ‘No me gustan los lunes’



La canción 'I don´t like mondays'
 es una maravilla


El pasado lunes 23 de abril los medios de comunicación daban la noticia de que un niño de cuatro años había dado muerte a su padre en Arabia Saudí; al parecer, éste no le había comprado el juguete que él quería, de modo que, en un descuido, el niño cogió la pistola de su padre y le disparó acertándole en la cabeza, con lo que murió en el acto. El chiquillo, al ser preguntado, respondió simplemente eso, que su papá había regresado a casa sin haberle comprado la consola de juegos.  
Entre las dos fotos, más de 30 años
Esta terrible historia se relaciona fácilmente con la que dio pie a la famosa canción ‘No me gustan los lunes’ (‘I don´t like Mondays’) que el grupo irlandés Boomtown Rats publicó el 1979. Aunque en España tuvo menos repercusión, el hecho causó una enorme conmoción en Estados Unidos. Una chica de 16 años de California (Brenda Spencer) cogió un día a primera hora de la mañana el rifle que su padre le había regalado en navidad y no se le ocurrió mejor cosa que asomarse a la ventana de casa y disparar; como su colegio estaba enfrente, tiró contra los escolares (de 9 y 10 años), conserjes, profesores, directores...

Brenda, 16 años,
mató porque no le gustaban los lunes
 
 Poco más de un cuarto de hora después había disparado 36 veces con el resultado de 2 muertos y once heridos. Luego se encerró en casa y horas después se entregó. Preguntada por la causa de su acción dijo, entre otras cosas y con una frialdad que dejó estupefactos a todos, “No me gustan los lunes, y esta era una buena forma de hacerlo divertido; ha estado bien; eran como patos en un estanque, blancos fáciles”. Fue condenada a cadena perpetua y aunque ha pedido varias veces la libertad condicional, se la han denegado siempre; no tendrá una nueva vista hasta 2019, es decir, para entonces llevará 40 años en la cárcel, y casi seguro que volverán a denegarle la condicional..., en USA cuando condenan, condenan.

Estas dos historias de niños asesinos demuestran una cosa por encima de todo: un arma de fuego al alcance de un niño es un peligro constante, permanente, para todos los que estén a su alcance. Lógicamente, el niño de cuatro años no sabía qué hacía y aunque sea inconsciente, ese hecho marcará el resto de su vida, igual que la adolescente, que la pasará entre rejas. Por otro lado, las armas en casa significan peligro para quienes vivan en ella, pues tienen muchas más probabilidades de resultar heridos que un intruso.

Desgraciadamente hay muchos otros casos de niños asesinos, pero lo escalofriante de estas dos historias (verdaderas anomalías) es que han pasado en casa. Así, quienes llevaron las armas no están totalmente exentos de culpa; el padre del niño por no dejar su arma bien guardada (hay que suponer que tendría licencia), y el de la adolescente por regalarle tal cosa a una chica con problemas de drogas y alcohol, denuncias por violencia y abuso de animales...

Eso sí, la canción de Bob Geldof es una auténtica maravilla, una delicia de melodía y letra, una pieza redonda, sin duda lo mejor que ha escrito el irlandés y uno de los temas inolvidables del final de los setenta del siglo pasado. Audición obligatoria.
Carlosdelriego.


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